martes, 14 de febrero de 2017

Parejas Perdurables ( 25.....29)

Paqrejas Perdurables (continuación 25)

En el Museo del Prado, apenas llevábamos una hora, cuando el nerviosismo de los niños, nos contagió a nosotros también. Tendríamos que en el futuro realizar otro viaje sin niños. Esto sería cinco años después en verano, cuando los niños fueron de Colonias Escolares por el prepirineo Catalán.

La colección de cuadros catalogados por temas, o por pintores de renombre, hacía que recorrer tantas salas, para los mayores era un gozo, pero para los niños, permanecer quietos una y otra vez ante bellas pinturas, agotó su paciencia. Tuvimos que agarrarlos de la mano para no representar un peligro para la concurrencia.

Salimos apenas sin ver un diez por ciento de las exposiciones. Como allí cerca está el Parque del Retiro, fue la solución. Los niños allí no solo pudieron corretear sino que alquilamos una barca para navegar por el estanque. Lo disfrutaron.
Luego paseamos por mi antigua ruta de tasqueo, hasta Plaza España. La cantidad de tapas que fuimos ingiriendo en el Vía Crucis de bares visitados, hizo inútil regresar al hotel a comer.

Por la tarde al regreso de La Casa De Campo, en que los niños también lo disfrutaron, Tere se dedicó a recoger  la ropa lavada por la lavandería del hotel, y preparó maletas para la mañana siguiente. Visitaríamos por fin El Escorial, y por la tarde El Valle de los Caídos.

Me ilusionó más a mí que a Tere, ya que sentía realizado el deseo de seguir los pasos de mi padre en su viaje de novios. Por ello, no dejé de contemplar la cámara del Panteón de reyes. 
Evidentemente, la vi más completa, ya que cuando la visitó él con mi madre, Alfonso XIII vivía. 

http://www.youtube.com/watch?v=VVjqYN1W3z4


El Escorial (Vídeo de You Tube)


Vista panteón Reyes


El Valle de los Caídos un monumento faraónico que ordenó erigir Franco en conmemoración al final de la guerra Civil, para los Caídos, que se supone han de ser de ambos bandos, Españoles nacionalistas y republicanos.
Una altísima cruz sobre la cúspide de un montículo rocoso. Excavada en la roca, se ubica la nave Central de la Cripta de la Basílica.
Al revés de las Catedrales levantadas desde el suelo, esta se sumerge, como si de una gruta se tratara. Lo es pero artificial y el coste para su realización no solo fue en dinero sino en vidas humanas.



Nave Crypta Central

Aquel día se celebraba una boda, convirtiéndonos en testigos de honor, ya que los esponsales realizados allí, lo eran de personajes relevantes. Supongo que debido a los costes de tal celebración distinguida y la cantidad de invitados que ello comportaba, venidos de distantes Ciudades, haría poco asequible celebrar aquí esponsorio de clase media.

Nos estuvimos un día más en Madrid, para conocer los barrios castizos, el Bar Chicote, popularizado por Agustín Lara, con su “Madrid Madrid Madrid”.

Madrid, es mucho Madrid para recorrer mínimamente lugares de interés, pero no podía destinar más tiempo si quería recorrer la Península con Portugal y Sur de Francia.
Desistí recorrer el Levante y Costa del Sol. Nos dirigimos a Aranjuez, cuya belleza de sus jardines la hizo famosa el Maestro Rodrigo con su “Concierto de Aranjuez”.

http://www.youtube.com/watch?v=RxwceLlaODM

1.     Parejas perdurables (continuación 26)

No resultó tan lúcido como era de esperar el recorrido por los Jardines de Aranjuez. Al no presentarnos como turistas en temporada álgida, pillamos a los barrenderos y personal de limpieza en sus faenas. Sin embargo, pudimos sacar fotos decentes por los rincones donde no estaban trabajando.

El paseo nos abrió el apetito a todos, por lo que entramos al camuflado restorán de los Jardines del Príncipe.

Restaurante El Castillo 1806

Para recrearnos en el paseo preferimos salir cruzando el río Tajo por una pasarela provisional, que carente de belleza artística, mostraba en su entrada un rótulo intrigante:

Por seguridad, máximo 10 personas a la vez. GRACIAS


Como solo éramos cuatro personas, el aviso no iba con nosotros y nos gustó cruzar el Tajo, con la perspectiva que ofrecía. La pasarela era elevada, para permitir el paso de embarcaciones que allí mismo se alquilan, recorriendo el serpentino itinerario navegable.

Unos cuantos años después, la trágica noticia del fallecimiento de ocho turistas por ahogarse en el Tajo al ceder aquella pasarela, presumimos que posiblemente al ir en grupos numerosos, los jubilados, o pasaron por alto la lectura del aviso, o coincidieron con otro grupo de la otra orilla.

Horas después del accidente, en que fallecieron ocho jubilados en 1996

Pasarela de hormigón sustitutiva de la accidentada de madera.

Interesantes datos del Palacio Real de Aranjuez

Al jardín del príncipe se puede acceder de dos formas....entrando por las puertas que están por toda la calle de la reina, calle que va a dar con la glorieta de entrada a Aranjuez y el Palacio....o por el puente que se encuentra en las "doce calles" una serie de sotos históricos antes de llegar a la población. Este puente antes era colgante con tablones de madera, pero después de un accidente, se optó por una pasarela de hormigón para hacer más seguro el cruce del Tajo. Nada más traspasar el puente se encuentra ya dentro del Jardín el Restaurante el Castillo de 1808 y la casita de Marinos o museo de Falúas.

http://www.foroxerbar.com/viewtopic.php?t=6374
2.    
Mas imágenes espectaculares.


Procurando invertir mínimo tiempo para la gira trazada, dos días después nos hallamos ante la barrera de Gibraltar. Deseábamos que los niños pudieran jugar con los monos endémicos de allí.

Son una raza única, que se mezcla con los turistas, con ánimo de robarles comida. Andan por todo el perímetro de la Roca. 
Y también nos imaginábamos trabando conversación con los nativos, que hablan un Inglés muy sui géneris. Más se parece al trapicheo de palabras inglesas, en frases de acento andaluz.

Sin embargo no resultó oportuna nuestra llegada.

 Respuesta de una lectora a Parejas perdurables

Queridos don Carlos y doña Tere:

La labor de la mujer dentro del hogar, por mucho tiempo ha sido desvalorizada, ser esposa, madre y mujer trabajadora es una fuerte carga de trabajo tan poco reconocida. Y vaya, que no cualquiera puede manejar las labores del hogar, controlar gastos y ser juez y verdugo con los hijos. Es una labor que exige muchas veces nulificar la parte particular de la mujer, sus metas, aspiraciones y sueños, muchas veces deja de ser ella, para vivir por los hijos, el esposo, padres, etc...

Y pues, esta situación no ha variado totalmente, por que hoy, la mujer se ha incorporado al mercado laboral, pero por ese ego masculino mal entendido, el hombre rara vez participa de las labores del hogar, pues se consideran propias de las féminas, aún hay mucho que trabajar en ese aspecto, pero sin duda se ha avanzado en relación a la situación de la mujer en esa etapa que les tocó vivir.

Por otro lado, que bellezas de lugares nos comparten, es como si fueramos parte de su tour. Estoy encantada con esta saga, me enriquece en todos aspectos



Parejas perdurables (continuación 26)

Entre lo que eran los Paradores Nacionales que visitamos y lo que resultó ser la VENTA, en Provincia Sevillana, la diferencia era notoria. Calidad- Lujo-Precio asequible, de los primeros, se tradujo en la Venta que tuvimos la necesidad de pernoctar, en Vulgaridad- Nauseabundez, y….eso sí: Precio reventado.
Decidí pernoctar allí por dos motivos. Eran muchos quilómetros desde Aranjuez y los niños después de agotar entretenimientos con Tere, se dormían.
Y otro motivo era que no hallé Hoteles por el camino, en cambio una Venta se anunciaba. Recordé como en el Quijote de la Mancha, se mencionaba en ocasiones a las Ventas y Srs. Venteros. Me propuse conocer que tipo de establecimiento hotelero era este que se prodigaba por Andalucía.

La cena mediocre, pero dormidos como estábamos, no importó. Habitaciones…..o, lo que fuera. Compartimentos separados por tabiques encalados, (todas las paredes se blanqueaban con cal) de dos metros altura. Techo, a cuatro metros. Luz cenital, iluminando durante toda la noche a todos los compartimentos.

Lo que debía ser dormitorio, consistía en camastros, arrinconados al lado de lo que llaman Poyo. O sea la base del tabique reforzada con un ancho de treinta centímetros, hasta los setenta de altura. Servía para “apoyar” la ropa, los enseres, o lo que el viajero considerara mejor que depositarlo al suelo. 

Carente de mobiliario, lo que sí nos dieron, fueron las sábanas y fundas de almohadas, al menos limpias y desinfectadas.
Digo desinfectadas por cuanto desde que entramos al antro semisubterráneo, abarcando la totalidad de la superficie debajo del comedor, olimos la fuerte aroma del zotal.
Lo notó Tere, mientras que para los niños, resultó una experiencia jocosa.

-Carlos, aquí no podremos dormir. El olor ofende y no veo como apagar la luz.

-Me temo que la luz es comunitaria y no se apaga ni de día ni de noche. Fíjate que no hay ventanas. -Observé yo.

- Papá, los aseos están arriba, al lado de la cocina. -Dijo J.C.

-¿Los viste?. En tiempos de las aventuras del Quijote, esto debía ser la pocilga.
Pero al menos los lavabos tienen agua corriente. Bien, mañana será otro día, procurad descansar.


Lo que se dice suerte, en esta ocasión no la tuvimos. Leí posteriormente que las Ventas en la actualidad, son económicas, pero no les faltan comodidades. Y que suelen tener una cocina selecta de manjares típicos de la zona. Eso sí, siempre Menú del día.
Esta Venta pues, no entraba en tal esquema.

Al salir por la mañana temprano, vimos el motivo de la desinfección por zotal. Había que andar con cuidado para no pisar los cientos de escarabajos que aguardaban su entierro.
De haber visto aquello, de noche a nuestra llegada, seguro que no cenamos.

Procurando olvidar la aventura, pisé a fondo el acelerador para llegar a la barrera de Gibraltar antes del mediodía. Animé a mis hijos con el prometido contacto con los monos que por allí correteaban libres.

Macaco de Gibraltar

Entrada al istmo que une La Roca, en la frontera con España.

Estaba cerrada la barrera, por la Policía. Sin explicaciones, nos conminaron a emprender media vuelta.
Vista la frustración, Tere propuso ver a Matilde que vivía en La Línea de la Concepción, población limítrofe con Gibraltar. 
Tenía muy buen recuerdo de ella, ya que a pesar de los tres años pasados, seguían carteándose.

Matilde, resultó ser una madre sobreprotectora de su hijo al que le tocó la mili en Barcelona. En aquél tiempo, el servicio militar duraba dos años. Cuando solo le faltaban seis meses para licenciarse cayó enfermo, por lo que fue internado al Hospital Militar. 
Matilde, no dormía pensando en su hijo, por lo que tomó la decisión de permanecer en Barcelona, para ir a verle a diario. Como no podía permitirse el lujo de costearse un hotel, se ofreció de sirvienta, a cambio de manutención, sin percibir remuneración.

Tere le estuvo doblemente agradecida, ya que como comprobó al cabo de años, fue la persona (entre bastantes que tuvo) que mejor trató a los niños. No dio ningún problema en ningún momento. Se puso de cocinera, o de acompañante para la ida y vuelta de los niños al colegio. Se desvivía por hacerse agradable. Todo por poder visitar diariamente a su hijo.

Al licenciarse ya restablecido, Matilde se despidió sin no admitir paga alguna. Mi mujer para mostrar agradecimiento la obsequió espléndidamente y se prometieron contactos por correo.

Echamos una última ojeada al Peñasco prohibido y preguntamos por la dirección de Matilde, que se llevaría gran sorpresa.


Vista del Peñón desde La Línea de la Concepción.

Parejas perdurables (continuación 27)

Tuve el placer de conocer a Víctor, el hijo de Matilde. Mientras hablaba distendidamente con él, Tere fue a la cocina con Matilde ya que nos obligó a quedarnos a comer. Y recordamos, lo buena cocinera que era.

En tanto, los niños entusiasmados por poder jugar con los sobrinos de Matilde en plena calle, con un simple aro.
Me recordó mi infancia. En los pueblos, lo normal era dejar corretear a los niños a sus anchas.
La multitud de juegos que practicábamos venía por rachas, como si de una moda se tratase. Desde el Diávolo, a la carrera de aviones (Correr con los brazos extendidos simulando las alas del avión), saltar a la pata coja, a las canicas, a las peonzas, a las colecciones de estampitas de futbolistas, a…..un sin fin de juegos a cual más inocente (excepto las citas de pandillas de niños de otro barrio, simulando guerra, pero a pedradas reales) y por descontado correr con el aro.

Así Víctor contó que se hallaba liado con una novia de Rota, con la cual pretendía casarse. No solo eso. Pasaría a vivir con ella en su hogar paterno, ya que tenían un establecimiento hotelero de bastante éxito.
Su conocimiento del inglés por la práctica en el Peñón, con los turistas, le hacía idóneo para seguir en el negocio de sus futuros suegros, como Maître, publi-relations.

Muchos años después, a principios del 2011, me acordé de él por el programa que el Gran Wyoming, ofrecía por la tele. El cocinero de Rota, Santamaría, hacía desternillar con sus errores (a posta) en la presentación de sus platos típicos. No sería el restorán al que se referiría Víctor, pero la asociación de ideas con la localidad, era obligada.

-¿Así que abandonarás La Línea de la Concepción?. –Le pregunté.

-No tengo otra salida. Los disturbios del pueblo, con los gibraltareños, presagian un final desastroso. Prácticamente, los ocho mil trabajadores que diariamente cruzamos la verja para trabajar en el Peñón, somos la totalidad de los habitantes en edad laboral.
No es la primera vez que debido a la intervención de la ONU, se agudizan los enfrentamientos políticos entre España y Gran Bretaña. El método coercitivo de la policía española con sus cierres temporales de la Verja, no trae más que problemas. Y puede que se perjudique más a los gibraltareños que a los Españoles, pero no que a los habitantes de La Línea.
Nosotros dependemos al cien por cien del trabajo que allí ostentamos. Son veintisiete mil habitantes autóctonos que viven como señoritos, en tanto que nosotros les realizamos todas las labores. En La Línea no hay industria de ninguna clase. Si se cierra durante más de un año la Verja, el pueblo morirá por inanición. 


No erró en su pronóstico Víctor. Entre los años 1963 y 1969, hubieron varios cierres y restricciones de paso a los nativos, hasta que de resultas del mal entendimiento con la ONU, España, cerró definitivamente el paso que no se reabrió hasta 1983.

El estatus de los autóctonos y sus descendientes, procuraban defenderlo a capa y espada. Resultaba un chollo para ellos. Se había convertido Gibraltar en un paraíso fiscal y el tráfico de drogas era evidente.

Recordé pues este cierre, similar al que viví de Andorra. Allí un País pequeño, era autónomo por derecho. Aquí una simple ciudad, colonia Inglesa, se autoproclamaba autónoma sin ningún derecho. El litigio, sigue en vigor hoy día.
Historial de Gibraltar

Por la tarde en dirección a Sevilla, recorrimos unos veinticinco kilómetros en los que se divisaban pancartas del Cortijo Perez. Según me documenté, era una hacienda agropecuaria de seis mil hectáreas. Y esto solo era la punta del Iceberg que señalaba la cantidad de latifundios existentes por las provincias andaluzas.
Buscando carreteras poco transitadas nos desviamos, hasta Utrera. Un rótulo señalaba El Palmar de Troya. Inmediatamente pensé en las noticias dadas las apariciones de la Virgen, al estilo de Bernadette, las de Fátima, Loreto y tantas vírgenes peregrinas por los lugares más recónditos.

Insinué que sería bonito ver el lugar de las apariciones, pero estuvimos de acuerdo que era tarde y además nosotros no podríamos ser testigos de apariciones que solo veían los creyentes y limpios de espíritu.

Años más tarde la prensa y la televisión, fueron dando reseñas de los milagros que se sucedían por El Palmar de Troya. Y cómo un visionario, llegó a ser un Papa escindido de Roma. Se autocoronó con el título de Papa Clemente.
El lugar campestre, unos años después, merced a la proliferación de “milagros”, fue el asiento de una costosa Basílica.

El Papa Clemente.

Aquella noche pernoctamos en un hotel de Sevilla que nos quitó el mal sabor de la malhallada Venta.


Dos cruces
Video documental de Sevilla, que da mejor idea de la que pudiera exponer yo, por los recorridos realizados a la mañana siguiente, viendo los principales monumentos como La Giralda, La Torre del Oro, el Barrio de Triana etc.


Parejas perdurables (continuación 27 a)

Tere me convenció que no era lo mas entretenido ir a ver un Hospital. Le propuse antes de seguir periplo para Portugal, dar un vistazo al Hospital Militar de Sevilla.
Recordaba como mi padre narraba orgulloso el haber conocido a las Infantas de España, al haber visitado éstas, a los soldados convalecientes por las enfermedades infecciosas adquiridas en Monte Arruit, después del desastre de Annual.
Fue uno del par de centenares que acudió al África para recoger 7000 cadáveres de soldados Españoles caídos bajo las tropas de Ab-del- Krim. Cabecilla de los insurrectos habitantes de las Cabilas en la zona del Protectorado.

Contaba como recorrían el desierto cargados con los pertrechos propios del equipo del soldado, pero que él, como barbero de oficio que era, cargaba con el plus de los útiles de su propiedad.
El macuto normalmente repleto excedía de veinte kilos de peso, más el fusil , el machete, la cantimplora. Además él debía agarrar los útiles como bulto supletorio de otros diez.
Después de requerir a los compañeros para turnarse en el acarreo de material barberil, sin obtener voluntarios, les advirtió que en tal caso, barbudos serían todos.

Arrojó en plena marcha, por las arenas desérticas el paquete con todos los utensilios: tijeras, maquinillas de apuro, navajas, recipientes de lavado, bolsas de jabón pasta, brochas, palangana, inclusive pinzas extractoras de muelas.
Ni se inmutaron, hasta pasados un par de días. 

La arena se les pegaba a las barbas. Producía escozor. Además el olor a podredumbre que recibían constantemente al recoger con palas los cadáveres y apilarlos a las camionetas de recogida, obligaba a taparse boca y nariz con un pañuelo. 
El calor, el pañuelo que no permitía ventilación y el escozor por las barbas con mugre acumulada, les resultó un martirio.
Para agravar la situación, andando kilómetros en la búsqueda de zonas sembradas con cadáveres, las nubes de moscas aparecían indefectiblemente al encender fogata para cocinar.
Era un misterio. Durante las marchas diarias, el aire no albergaba más seres vivientes que ellos en su caminata, pero al parar para el rancho, moscas y mosquitos por arte de magia surgían de la nada.

Recogida de cadáveres en el RIF

Las aguas contaminadas, iniciaron una epidemia. No había día sin que tuvieran que llevar a uno, o más a la enfermería. El hospital mas cercano era Melilla, pero una vez éste colapsado, tuvieron que embarcar a la mayoría hasta el de Sevilla.

Haciendo honor a su cargo, S.M. El Rey Alfonso XIII, envió como embajadoras de su persona a las Infantas Beatriz y María Cristina, que agasajaron a los recién llegados del Continente Africano, deseándoles pronta recuperación y agradeciendo su servicio a la Patria.
Mi padre esta vicisitud y la de haber estado a las órdenes del entonces comandante Franco, (futuro Generalísimo) lo solía alardear ante los contertulios.

-Al fin y al cabo, Carlos, ni siquiera sabes si el Hospital actual es el mismo de antaño. Y si lo fuera, a ti, ¿qué te va a recordar?. Tú, no eres tu padre.

Razón aplastante. Y los niños menos aún, disfrutarían viendo un edificio con camas para enfermos.

Así pues de nuevo en carretera, pensando en entrar directamente a Portugal, un indicador anunciando cerca de Aracena, “
La Gruta de las Marvillas”, cambié de parecer y allí nos dirigimos.


Nos gustó ver esta Gruta de las Maravillas, con distintas salas, iluminadas todas por el Ingeniero precursor de la Luminotecnia, Carlos Buhigas.
Los efectos son espectaculares y fue aquí donde me enteré que a pesar de tenerlo como coetáneo (pero mucho mayor que yo) en Barcelona, se trataba de un personaje Internacional. 
En Barcelona, artífice de las fuentes de Montjuich, que al menos una vez al año se les adapta la luz con el sonido, lo ven miles de espectadores en vivo y directo y millones por televisión.
Los chorros de agua, toman variadas formas, bailando al son de la música preparada para treinta minutos, mientras las luces dan relevancia con el cambio de colores.
Resulta que no solo realizó instalaciones por España, sino que se le conoce por Europa y creo que también por la América Latina.


La inauguración de La Gruta, por el Rey Alfonso XIII
La iluminación de la misma se realizó posteriormente a efectos de atraer turismo.

Bastante nos entretuvimos por lo que antes de entrar al país Lusitano, preferimos detenernos a comer en Rosal de la Frontera.

Tampoco es gozoso el recuerdo que guardo aún, lamentablemente.

Nota: Encontré esta postal correspondiente a lo narrado sobre la recogida de 7000 cadáveres de soldados caídos por el desastre de Monte-Arruit.

Parejas perdurables (continuación 28 )

Se oían unos gritos estridentes breves. Con cierta frecuencia, se repetían. Estábamos comiendo en el restaurante a pie de carretera de Rosal de la frontera, a punto de entrar a Portugal.

-Debe ser un niño.- Dijo Tere.

-Pero será anormal.

El dueño del establecimiento, viendo que íbamos acompañados de dos niños, se acercó interesado. Parecía feliz de dar a conocer que era padre de una preciosidad de infante, que requería el afecto de los mayores con aquellos chillidos.

Me sentí incómodo al darle conversación, ya que me estaba formando una idea de la preciosidad.

Insistió en presentárnoslo, pero como se hallaba en una cuna en la trastienda, pidió que le viéramos allí. Su insistencia, la resolví, ofreciendo a Tere que le acompañara, mientras yo me quedaba para atender a J.C. y a Dani.

Al rato regresaron, con gran contento por parte del mesonero y sonrisa complaciente de Tere.

En ruta de nuevo, Tere contó el espectáculo. Venía a ser un niño con síndrome de Down con el agravante que no se le sostenía la cabeza. Le pronosticaron que el grado de afección no le permitiría tener el don de la palabra. Requería mucha atención por parte de sus padres para conseguirle una vida feliz. Necesitaba constantes caricias de todos.

-Hiciste bien al quedarte con los niños, Carlos. Tuve que realizar un esfuerzo para no mostrar mi aflicción. Le acaricié y al instante me devolvió una sonrisa. Pero teniendo en mis manos a una cabeza voluminosa, que no se sostenía sin apoyo de algo, o alguien y babeando, temí no contenerme y derramar lágrimas de tristeza.

-Pues mira que yo, con lo sensiblero que soy, me habría derrumbado. Y no hablemos de que lo vieran los niños.

Un día, treinta años después, nuestro primogénito J.C., consumado doctor en medicina, nos contó la extremada suerte que tuvimos al procrear siete hijos, sin ninguno padecer graves trastornos genéticos.

Cuando nos explicó los motivos y las estadísticas conocidas, tomamos conciencia de cuanta razón tenían sus palabras, por lo cual, dimos de corazón las gracias a Dios por habernos librado de la estadística.

Como se nos hacía tarde, pasamos la frontera, que si no hubiera sido por un pequeño indicador con el título PORTUGAL, ni nos hubiéramos enterado del cambio de País. Aquí distinto que Andorra, no había ni vallas, ni Aduanas, ni Verjas como en Gibraltar, ni… era carretera libre.

Nos saltamos Beja y Setúbal. Queríamos llegar cuanto antes a Lisboa.

Cuando casi olíamos la Citade maravellosa, unos guardianes nos invitaron a abonar veinte escudos (como si fueran un euro y medio de los actuales) como peaje del Ponte Salazar.


Vista desde Lisboa, del Ponte Salazar y el Cristo Rey, al otro lado del Tajo.


Nuestro itinerario realizado por la Red Viaria general, por fin acababa en el ansiado destino.

Nos sorprendió que vetaran el paso. De haber aviso en Setúbal de tal impedimento, hubiéramos tomado la ruta de Vila Franca de Xira, pero una vez en la boca del puente, era una broma dar una vuelta de ciento cincuenta kilómetros. La gasolina ya habría costado lo que pedían.

Resignados, aceptamos la explicación de que era una mejora realizada por el Presidente Salazar, necesaria para conectar Lisboa con la parte industrial portuguesa y que deberían pagar los viajeros a través de veinte años. (Posteriormente, se llamó al puente 25 Abril, se ampliaron carriles y quedó el peaje no para veinte años, sino por tiempo indefinido).

Hago constar, que consultado por Google lo referente a este puente, me causó desazón. En todas las entradas consultadas y han sido muchas, se indica que se iniciaron las obras del puente en 1962 y en Agosto de 1966 se inauguró.

Como la cantidad de información histórica consultada, no tiene contradicción, tanto Tere, como yo mismo, debemos ser víctimas del túnel del tiempo.

Podemos asegurar ambos, que el año que cruzamos este puente, lo hicimos con J.C. y Dani, con sus tres años de edad. Y esto era el año 1964 que lo confirman las partidas de nacimiento.

Por lo visto, transcurrimos por un puente fantasmagórico, ya que si no estaba terminado, ¿cómo llegamos sanos y salvos a Lisboa, sin percance?. Y buenos que fueron los 20 escudos entregados al guarda, aunque bien es verdad, no nos dieron comprobante. Ello hace que no sé si creer a Google, o a los recuerdos de Tere y míos. Y esto es preocupante por nuestra salud.

En ningún momento Google, con los cientos de artículos acumulados procedentes de dispares autores, dice taxativamente:

El puente Salazar, según estudios aprobados en décadas anteriores, por determinio del Gobernate, se procedió a iniciar las obras en 1962.

Y estas obras, sin interrupción, transcurrieron hasta finalizarse a los 38 meses que fue en Agosto de 1966. 
En esta fecha, se procedió a su inauguración, habiendo sido antes, totalmente prohibida la circulación de vehículos turísticos. Debieron construirse unas casetas para los vigilantes a partir de este día, en que cobrarían peaje a toda la circulación rodada.


Esta redacción en rojo, es lo que si alguien la hubiera subido como información, colisionaría frontalmente con la verdad.
Más bien pudiera ser que la estructura del puente se hubiese terminado en poco más de un año y que con unos cuantos meses más el piso del mismo estuviera listo para pruebas y que visto el buen resultado y la necesidad de ingresos del Estado, se iniciaran conatos preliminares del programa del peaje.
Las obras complementarias, pudieran demorarse por el motivo económico, realizándose la inauguración oficial, lo indicado en todas las reseñas.

Y ahora que lo pienso, poca circulación me encontré este día por el puente. Concretamente, ninguna.

Esto, lo infiero, por cuanto ya en el suelo Hispano, llevamos experiencia abundante sobre la no correspondencia entre la inauguración oficial de algo público y su uso real.
Lo mismo se inaugura una Autopista meses después de usarse, que se inaugura meses antes sin poderse transitar. El colmo cuando la inauguran oficialmente, paseando las autoridades, cerrando el paso (por tramos provisionales que pondrían en peligro el uso normal) una vez recorrida.

Para más BURLA, la de la inauguración reciente (la semana pasada) del Aeropuerto de Castellón de la Plana (Valencia), sin disponer de los permisos preceptivos para su inclusión como Aeropuerto Nacional y por ende ninguna posibilidad de que por allí pueda aterrizar ningún avión. Ni siquiera uno de muestra para que los vecinos pudieran verlo mientras pasean por sus pistas.

Se monta un peaje para quienes lo visiten. La ventajas que tendrán serán:

-Contemplar Ventanillas sin colas para billetes.
-Aparcar donde les venga en gana.
-Pasear a discreción sin peligro por medio de la pista.
-Subir a la torre de control, e increpar a su gusto a los controladores, ya que ninguno estará allí.
-Ver la panorámica de los alrededores Castellonenses.
-Garantía absoluta en no extraviar equipajes.
-Contemplar la barra del restaurante, sin impedimento de mobiliaro.
-Ahorro total en chucherías y artículos de Quiosco, vacío.
-Carencia absoluta de personal administrativo o, de servicios.

Vamos, que quien se pierda esta oportunidad histórica, habrá realizado el peor negocio de su vida.
Sobretodo, por cuanto hay pocas probabilidades de obtener legalización y compañías interesadas en acudir para su cometido, en los próximos cuatro años.

Parejas perdurables (continuación 28 a)

Recuerda Tere:

Estaba leyendo todo lo que AVICARLOS expone en este viaje, y me decía a mí misma que no tenía nada en mente para poder explicar. Pero he llegado a la conclusión que debía comentar algo… es de sabios rectificar. (eso dicen)
No es que haya olvidado el impacto que me causó ver a aquella niña, que tenía que permanecer atada porque de lo contrario, se caía, y según me explicó el padre, ya había ocurrido una vez, y dio de bruces en las brasas de la chimenea.


Recuerdo la pena que sentí, sobre todo cuando ella mi miró con una gran sonrisa, agradeciendo mis caricias. Tenía unos ojos verdes preciosos, nunca más he visto semejante belleza en una mirada, igual que su sonrisa era la cosa más dulce Ante aquel espectáculo, la verdad es que me sentí impotente ante tanta pena como sentí. Y no lograba entender que los padres no estuvieran afectados, que hablaran de ella como si en realidad no sufriera ninguna enfermedad. En fin que lo hubieran aceptado con una absoluta normalidad.

Al salir y reunirme con mi marido y mis hijos, recuerdo que tuve que hacer grandes esfuerzos, para no abrazarlos, como si con este gesto les pudiera proteger de todos los males.
Me duró mucho tiempo aquella sensación de tristeza. (Es una suerte que el cerebro, nos ayude a esconder de alguna manera esas escenas que nos dañarían muchísimo, si las tuviéramos siempre presentes.)
Durante lo que nos faltaba para terminar el viaje, no había día que no recordara con nostalgia a mis hijos pequeños que se habían quedado en casa de mis padres. Pero a partir de este momento se intensificaron mis pensamientos.

Es curioso como los acontecimientos de la vida nos conducen por caminos que ignorábamos. Cuando quedaba embarazada, lo primero que pensaba, y verdaderamente me aterraba, era que cuantos más hijos tuviera, más posibilidades existían de tener que vivir algún percance grave. No pensaba en enfermedades. Yo iba más allá. Pensaba en la muerte. Ya sé que suena muy macabro.
Odio las matemáticas, no me gustan, no las entiendo, pero esto si lo entendía, era como una lotería, cuantos más números tuviera, más posibilidades. 

Yo que siempre he dicho que la muerte es como un cambio, que es vivir en otro estado, en cuanto he intentado aplicarlo a los hijos, no puedo asimilarlo. Todas mis teorías y mis convicciones no me sirven como etiqueta para los hijos.
Este relato suena muy triste, lo siento pero es que al poner AVICARLOS, lo ocurrido justo antes de entrar en Portugal, han venido a mi memoria todos los pensamientos de entonces. Lo pasé verdaderamente mal.
Suerte que mi cerebro, lo volverá a colocar en su sitio. O sea, no olvidado, pero tampoco será una obsesión, como lo fueron los primeros días desde la visita.

Prometo que el próximo escrito será mucho más divertido, ya que subiré la segunda parte de UN DIA CUALQUIERA.

Parejas perdurables (continuación 28 b)
Lisboa Antigua

-Ya esta bien Dani. Compórtate. Estás dando un espectáculo. Esto es un comedor y no estamos solos. ¿No te da vergüenza llorar ante tanta gente?.

El pequeño Dani, que se había comportado durante el transcurso de la semana de viaje, de repente sin motivo aparente, se puso a berrear en el instante en que se le pidió que cogiera bien la cuchara para tomar la sopa.
Pero mi amonestación, surtió el efecto contrario al pretendido. De lloro sonoro, pasó a berrinche histérico. Su madre intentó apaciguarlo. Nada. Seguía bramando.
Viendo como el comedor en pleno estaba contemplándonos, avergonzado, cogí de la mano a mi hijo y me lo llevé a la habitación del hotel.

-Tere, vosotros comed no se enfríe la sopa. Volveremos cuando se haya calmado.

En la habitación, siguió berreando. Si intentaba acariciarle, pataleaba. 

-Tu mismo, cuando te calmes volveremos a comer.

-¡ No!….¡ no!…Buaaaaa ..¡no!…..

-Pero, NO ¿Qué?.

-No… Buaaa……..


No había manera. Le hice ver que allí no había nadie y que podía llorar cuanto quisiera. Que lo que hacía, no tenía sentido. Ni eso le convenció, siguió con su sinfonía, hasta que por lo visto cansado del esfuerzo, fue callando. Se sentó en la cama, lógicamente agotado.

Llegaron Tere y J.C. indicando que podíamos ir tranquilos al comedor, ya no había nadie. Desistimos de ello tanto yo como Dani, pues ambos nos hallábamos alterados. Ya no apetecía ir a comer.
Intrigados por el motivo de la serenata, preguntamos.

-Bueno niño, ya que estás calmado al fin, ¿puedes decir porqué llorabas?.

Tardó en levantar su mirada del suelo, para con cara compungida soltar:

-No lo sé……. 

Una frase de Tere: “Para matarlo, vamos.

Esta rareza, Dani hasta que no cumplió los cinco años, nos la mostró al menos seis veces más. Siempre, de improviso, se detenía en lo que estuviera haciendo, ponía cara enfurruñada y soltaba sus repetidos NO con rabia, y a llorar. Pasado el berrinche, no se acordaba de lo que le inició. A punto estuvimos de consultar al médico por este raro comportamiento. Cuando lo decidimos ya fue tarde, jamás volvió a llorar. Nos quedamos todos incluso al día de hoy sin conocer motivos. Él mismo se sorprende de lo que contamos. Vagamente recuerda que algunas veces lloraba, sin saber porqué.

Para olvidar el incidente, paseamos por Cascais. Vimos las lindas construcciones con vivos colores resaltando de las que lo eran de un blanco nítido. A los niños les encantó el lugar de los pescadores con sus barcas, apartado de la playa extensa destinada al turismo.


Cascais

Una torre de Estoril fue la residencia de Don Juan de Borbón y familia Real de España en el exilio hasta la muerte de Franco. Don Juan por motivos políticos, renunció al trono a favor de su hijo Juan Carlos, ya que no podía abdicar la corona, sin haberla ostentado.
Franco tenía dispuesto que a su muerte, le sucediera Juan Carlos para gobernar España, desligándose de la sucesión dinástica a partir de Alfonso XIII.


Estoril- Praia do Tamariz.

Recorrimos Estoril y regresamos al hotel de Lisboa. Esta vez sin más incidentes, cenamos y nos acostamos.

. Los problemas seguirían el sábado.

Parejas perdurables (continuación 29)

Al ver una gasolinera, paré, pues ya circulaba con el depósito en reserva. Me alarmó ver que no disponía de pesetas en moneda, ni billetes pequeños. Todo cuanto tenía, eran unos noventa escudos y tres billetes verdes. Eran de mil pesetas, los de mayor valor emitidos llamados así por el color de su tintado. Podían equiparase a unos diez mil escudos.

El mozo del servicio, se excusó en atenderme, pues para lo que pudiera alcanzar el llenado del depósito, como seiscientos escudos, no podía darme cambio de nueve mil cuatrocientos.
Opté para que me pusiera solo lo correspondiente a mis noventa. 

Siendo viernes por la tarde, pensé que a la mañana siguiente acudiría al Banco con un talón que me lo abonara en variada moneda portuguesa.
Mi intranquilidad crecía a medida que me acercaba al hotel. Mis billetes verdes, no servían para los gastos usuales en comercios. Esto ya lo constaté desde la entrada a Portugal. A los turistas españoles les admitían los billetes pequeños, incluso salían los comerciantes ganando con el cambio, pero para los billetes verdes, no querían exponerse, obedeciendo a la misma actitud que el mozo de la gasolinera.
Así que circulaba con la familia, por tierra extraña sin una moneda que pudiera atender imprevistos.

Quería partir de Lisboa a mediodía del sábado, solo que antes pasaría la revista militar en la Embajada Española. Me hacía ilusión tener un comprobante que acreditaba mi viaje al extranjero. Hasta los cuarenta años de edad, no disponíamos los españoles de la licencia definitiva del ejército. Pero se nos permitía que anualmente, nos personáramos cualquier día a nuestro albedrío en una Entidad administrativa Española. Y La Embajada resultaba idónea.

Embajada Española en Lisboa.


-Mientras desayunáis, Tere, llegaré a pié a la Embajada que está cerca. Ahora pagaré la factura del hotel.

Daba por descontado, que el hotel admitiría un talón bancario. Pues, no. Allí no admitían talones. Es más como favor al cliente, admitían billetes extranjeros, pero ni siquiera se ofrecían para cambio. Esto era cosa de los bancos. Y los bancos al caer esta semana festiva con un largo puente en Portugal, hasta el martes no abrirían.

Fue inútil explicarles que si les pagaba a ellos con los billetes verdes, no podría repostar gasolina, con lo cual se me inmovilizaba, hasta el martes.
Pero no solo eso, tres días perdidos, alteraban doblemente mi viaje. Por el tiempo de retraso y la permanencia de tres días sin dinero útil en el bolsillo. Imposible atender emergencia alguna.
Nada. La atención al cliente en aquél hotel brillaba por su ausencia. Me dio la sensación, de que temían que partiera sin pagar, por lo que me dejaron salir, al ver que Tere y mis hijos permanecían en el hotel.

Preocupado pensé en que en esta ocasión, el Consulado, o la Embajada, ayudarían a un Ciudadano Español. Sino ¿qué función le incumbe?.

Muy solitaria se veía la Embajada. No vi más que a dos funcionarios, uno de ellos leyendo el periódico y el otro, mirando como quien piensa.

Vaya, un papanatas viene a incordiar. 

-¿Qué se le ofrece?

-Buenos días, mire que tengo un problema con el hotel, que no me admite talones para pago de la factura.

-Hombre, no tienen ninguna obligación a aceptar talones.

-De acuerdo, pero ¿cómo voy a pagarles si los bancos están cerrados hasta martes?.

-Págueles el martes.-

-Para esta solución, no me hacía falta llegar a la Embajada.


El del periódico se interesó y cambió su postura. Expuse el drama, no disponía de tantos días de permanencia en Lisboa y además mis billetes verdes no eran aceptados por la gasolinera y menos por los comercios para pagos de pequeñas cantidades.

Roto el hielo, con una actitud amable, me cambiaron con escudos un billete verde. A continuación se excusaron por la impresión que dieron de entrada. Estaban molestos con el Embajador, que les obligaba en estos días festivos, a acudir a la Embajada con la excusa, que representan a España y en España, no era festivo.

Luego les pedí lo de la revista militar y uno de ellos se sorprendió. Era la primera vez que alguien como yo pedía tal requisito. El otro sí conocía el trámite y simplemente exhibiendo mi DNI, anotó los datos a un listado, sacó un impreso, lo selló y todo resuelto.
Yo contento como un fan que acaba de recibir una dedicatoria de su ídolo, guardé a la cartera el papelito que lo luciría a las amistades cuando les contara mis batallitas.

Ya en el hotel, pedí la cuenta y entre los verdes y parte de los escudos disponibles, dejé el importe justo, sin propina alguna. No se la merecían.
Y me acordaría de ellos por su falta de delicadeza.

Lo que no imaginé fue que de ellos me tendría que acordar tan pronto. 

Parejas perdurables (continuación 29 a )

La intranquilidad motivada por carencia de moneda útil con que hacer frente a eventualidades, disminuyó mi pretensión de prolongar la permanencia por suelo portugués. Después de repostar en la gasolinera Lisboeta, nos dirigimos directamente a Coimbra, sin desviarnos a Fátima.

Me habría gustado ver el desarrollo habido merced al peregrinaje durante los años que llevaban declaradas las apariciones de la Virgen, allí. Perdí la oportunidad, al igual que nos perdimos la del Palmar de Troya.

En Coímbra pues, hicimos una breve parada para comer. Para eso sí alcanzaba el dinero.


Coimbra, plaza do Comercio
Balada de Coimbra
Coimbra- Amalia Rodrigues

Así, poco vimos de la Ciudad, preferí pernoctar en Oporto, para lo cual cuanto antes llegara, más tiempo tendríamos para recorrer sus monumentos.
Aquella Ciudad, me traía recuerdos de lo vivido por mis ancestros, también la anécdota de mi infancia y lo más reciente como lo del colega Serrano, casado merced a la intromisión de Tere y mía, al ponerlo en contacto epistolar con Beatriz, durante la mili en Alcalá.

Recuerdo cómo mi abuela paterna, narraba sus esponsales con un “Americano”. Se trataba de mi abuelo paterno, regresado de Caracas con sus progenitores. Una de tantas familias que por aquél tiempo habían cruzado el Atlántico en busca de fortuna.

Ni les fue bien ni mal. Su regreso a la Patria, fue tomado por los Catalanes, como que sí les fue muy bien y venían a disfrutar de la fortuna. Por ello, a todos los que regresaban se les apodaba “Los Americanos”.

En pocos años los componentes de esta familia de “Americanos”, iban incorporándose al trabajo de sus verdaderos oficios, con lo cual quedaba de manifiesto que, o la fortuna se esfumó, o poco cuantiosa debió ser.

Dijo mi abuela, que en aquél tiempo, para ahorrar en el pasaje, se embarcaban muchos emigrantes en barcos mercantes. Ellos lo hicieron, pasando las consecuentes penalidades del trayecto, a bordo de un barco sin camarotes. A cubierta, estuvieron aguantando las inclemencias del tiempo durante un mes.
Al fin desembarcaron en Porto, o como llamamos aquí, en Oporto. Era el destino comercial más importante. 

De mi infancia, recuerdo que con cuatro años de edad, fui testigo de una conversación entre mi abuela y su vecino acompañado siempre por la criada.

-Ia,ia, qué mal parla el senyor. (Abuela, que mal habla el Señor)-Le dije al estar solos.

Para mí, mezclaba Castellano y Catalán, pero incluso algunas palabras las pronunciaba raro.

-No Carlos, es que es de Oporto, es un portugués. Allí todos hablan así
.

Por lo visto acompañó a la familia desde su llegada allí, hasta la Ciudad natal de mi abuelo a la que regresó. Una especie de simbiosis. Los de allí vienen aquí cuando los de aquí, van para allá.

Y recordé a Serrano, del que perdí la pista desde su traslado una vez casado, a Oporto.
Tuvo una oferta tentadora, como técnico en una fábrica textil. Dijo que si su estancia no salía muy satisfactoria, volvería a Barcelona, donde también tenía ofertas. No supe más de él, lo que he de creer que le satisfizo. Y a lo mejor aún vivía en Oporto.
Total que llegamos a una Ciudad, que sin conocerla evocaba recuerdos.


Oporto

Antes de registrarme en el hotel, pregunté si admitirían talones bancarios. Una de cal y otra de arena. Ellos sí los admitían pero tenía que presentarles el pasaporte y el DNI. Lo más normal y solucionado el problema a no ser por…..No tenía el pasaporte. Se lo quedaron  en el hotel de Lisboa. ¡Aggggg….!

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